En pleno centro de Vilamoura, esta vivienda contemporánea establece una relación fluida entre arquitectura, jardín y piscina, en una composición que privilegia la luz natural y la continuidad de los espacios interiores y exteriores.
Ubicada en una parcela de 1.314,00 m², la vivienda se desarrolla en tres plantas e integra 282,42 m² de superficie construida computable. Las zonas sociales se prolongan hacia amplias terrazas y áreas de ocio junto a la piscina, mientras que la organización de los volúmenes y su implantación en el terreno permiten crear diferentes ambientes exteriores.
La arquitectura se distingue por la articulación de volúmenes depurados, grandes superficies acristaladas y elementos de protección solar. El revestimiento blanco y los acabados cerámicos en tonos claros contrastan con la madera termomodificada y las carpinterías oscuras, en una materialidad que combina sobriedad y textura.
La vegetación y las zonas ajardinadas rodean la vivienda, reforzando su conexión con el paisaje y creando una transición natural entre los diferentes ambientes. El resultado es una vivienda de lenguaje contemporáneo, donde la transparencia, la luz y el disfrute del espacio exterior asumen un papel central.
